El ego es el cascarón que oculta nuestra naturaleza, ese cascarón está formado por esas percepciones erróneas de lo que somos y de lo que es la realidad y todas las emociones aflictivas, básicamente aferramiento y aversión, y los impulsos que provocan, que quedan archivados en el subconsciente y que poco a poco van conformando nuestra personalidad. Por error nos identificamos con eso, pensamos que eso es lo que somos, y no la esencia, la naturaleza búdica como decimos en budismo, que está por debajo de ese cascarón. Por tanto, el objetivo de la práctica espiritual es desconectar y aprender a desidentificarse con el ego, hasta trascenderlo, lo que nos permite descubrir nuestra propia naturaleza que ha estado siempre ahí y estará siempre, no tenemos que ir a otro sitio y cambiarnos en algo nuevo, sino descubrir nuestra esencia.
¿Cómo es esa esencia? Normalmente, debido a que nos identificamos con el ego, nos sentimos como algo separado, como totalmente encerrados en ese cascaron que mira hacia afuera a través de dos agujeros normalmente que se llaman ojos y otro agujero más complicado que se llama mente. Ello quiere decir que nos sentimos como mentidos en esa, en el fondo, prisión, y desde ahí miramos a lo externo. En función de nuestra imaginación y de los impulsos, vamos imaginando ese mundo externo a nuestra manera, como si el mundo exterior estuviese inconexo de mí, y yo, mientras tanto, estoy aquí dentro y en función de esos impulsos, voy proyectando sobre eso que hay fuera mis ideas, sensaciones y percepciones. A veces lo veo como amenazante y me entra paranoia, a veces lo veo como algo que me puede hacer feliz y entonces intento obsesivamente engancharlo y de ese modo voy perpetuando ese error de verme separado.
SI por el contrario me salgo de esa cárcel ¿qué ocurre? desaparecen esos muros, esas paredes, desaparece la celda y me siento en plena interrelación, en total dependencia armónica con todo. esa es la realidad e las cosas, todo es así, todo existe en interdependencia, todo existe en armonía. Si lo observamos desde esa perspectiva panorámica más amplia, no encerrados en puntos de vista relativos y subjetivos, nos damos cuenta que todo funciona armónicamente. Pero normalmente empiezo a meterme en la cárcel del yo, en la prisión del yo, empiezo a querer y a no querer en función de mis obsesiones y paranoias, y pierdo la armonía de la existencia.
Por tanto, lo que intentamos hacer es empezar a desconectar de esas prisiones que nosotros mismos nos imponemos, nuestra percepción corta y totalmente relativizada de la existencia y abrirnos a una percepción amplia de la realidad y de ese modo desconectar todas esas obsesiones y paranoias que nos mantienen en las neurosis y las psicosis del ego. Esto lo enfatizo porque entendiendo esto nos ayudará a ver como funciona el camino espiritual y particularmente el tantra.
Basili LLorca.
Este articulo derrocha autentico Dharma, gracias Basili, Maestro, ¡es posible explicar budismo de una manera más sintética! Genial Basili, si no te gusta él titulo, nos lo haces saber y, nuestras más humildes disculpas.
El equipo de Poetas del Pueblo.










