Apdo. 515. 29680 ESTEPONA (Málaga). CIF: G92406362
Tel. 655622073. Correo e.: eea-sierrabermeja@sierrabermeja.org
ESTEPONA: SITUACIÓN URBANÍSTICA Y ACCIÓN ECOLOGISTA
La situación creada a raíz de la puesta en marcha de la “Operación Astapa” en
Estepona (Málaga) era de esperar, especialmente después de la “Operación Malaya”
llevada a cabo en Marbella. De hecho siempre fue esperada por el movimiento ecologista
local, por lo que llevábamos años esperando a que se produjera. La situación urbanística en
Estepona, relacionada con tramas corruptas, no es una situación creada “de novo”, sino la
consecuencia de una malformación de décadas en la gestión municipal y en el tratamiento
del territorio. Y no ha sido ignorada por los distintos gobiernos territoriales ni por los
jerarcas de los partidos políticos, ni aún por la sociedad local. No es un problema local,
sino que está extendido por toda la costa mediterránea y aún de muchos municipios del
interior del país. Sencillamente, se ha dejado estar hasta que la situación ha sido
completamente insostenible hasta para los propios estamentos que lo han consentido y
hasta potenciado. Por tanto, es una responsabilidad compartida por todos, cada uno con el
porcentaje correspondiente. Es el sistema sociopolítico y económico el que falla. Es el
modelo de desarrollo, completamente insostenible y corrupto per se. El caso de Estepona
es solamente el triste botón de muestra de un país que se ha transformado en una caricatura
bochornosa.
En Estepona, partimos de un pueblecito costero, cuya economía era básicamente
agrícola, ganadera y pesquera, hasta mediada la década de los 70, hace unos 40 años, con
pequeñas fuentes económicas complementarias asociadas al turismo y un incipiente sector
de la construcción. La fisonomía del pueblo, salvo alguna actuación poco respetuosa en el
extrarradio y los primeros barrios formados por bloques de pisos, era la típica de un
municipio rural y marítimo andaluz, con calles estrechas, empinadas, jalonadas de casas
blancas de no más de dos alturas.
Pero el modelo especulativo ya había arrancado a principios de los 60. A partir de
ese momento, asistimos a la aprobación, durante toda la década de los 60, de los proyectos
de construcción del Hotel Atalaya Park, pionero en la zona (1963); la urbanización
Saladillo (1965); la Residencia Internacional de las Cajas de Ahorro denominada ISDABE
(1966); el Golf Atalaya Park (1966); el Hotel Playa del Sol (1967), la urbanización El
Paraíso (1968) y una relación de hoteles y urbanizaciones que paulatinamente van
ocupando todos los rincones del litoral esteponero, desplazándose el fenómeno de Este a
Oeste progresiva y continuamente.
Con la segunda oleada del boom turístico, a finales de la década de los 70 y
principios de los 80, se inició lentamente y se aceleró descarada y vertiginosamente la
expansión urbanística de Estepona ya con conceptos que nada tienen que ver con la
tipología tradicional y violando el dominio público marítimo-terrrestre en las zonas
costeras limítrofes del término municipal. Aparecen urbanizaciones tan agresivas como
Forest Hill, en una de las fincas con mayor valor ecológico del territorio esteponero: Las
Abejeras.
En 1985 surge el Grupo Naturalista Sierra Bermeja (GRUNSBER), primer grupo
ecologista local, coincidiendo con el final de un periodo de creciente expansión
urbanística, desordenada pero lenta, pero no como contestación directa a este problema. El
municipio se regía por Normas Subsidiarias aún. En los primeros años 90 hay una crisis en
la construcción y en 1994 se aprueba el actual Plan General de Ordenación Urbana
(PGOU). GRUNSBER presenta alegaciones centradas principalmente en el exceso de
viarios y de zonas urbanizables, especialmente en el litoral y en la zona de “Las Abejeras”,
hoy controlada por la promotora AIFOS, y la falta de protección de zonas de alto valor
ecológico. En ese PGOU se presentó su actuación estrella de carácter social el “Parque
Central”, que sería el pulmón verde de Estepona y dotado de infraestructuras públicas:
parque, nuevo ayuntamiento, teatro… y viviendas sociales. Los terrenos están
mayoritariamente ocupados hoy por grandes bloques de pisos de renta libre.
Gobierna en Estepona desde 1991 Miguel Castro (PSOE), antes lo habían hecho
Sánchez Bracho (CDS, 1986–1991), el mismo Castro (1983-1986) y Antonio Murcia
(PTA, 1979-1983). Con Castro de alcalde es teniente-alcalde el concejal de cultura, José
Flores Simón, actual jefe del gabinete de alcaldía de Antonio Barrientos.
Entre 1990 y 1994 GRUNSBER denuncia en prensa y ante distintas
administraciones públicas problemas derivados del crecimiento urbanístico desordenado
como el gran problema de los residuos, el laberinto de tendidos eléctricos en zona rural y el
incipiente problema de las recién aparecidas canteras al oeste de Estepona y aún en el
municipio de Casares. También se denuncian construcciones que vulneran la ley de costas,
como el Edificio Jacaranda en el límite oriental de la playa de La Rada. Además, el grupo
naturalista se une al Grupo de Trabajo Valle del Genal (1992) como respuesta al proyectos
de embalsar el agua del río Genal, al otro lado de Sierra Bermeja. Las motivaciones
aludidas en ese proyecto incluyen el abastecimiento al crecimiento urbanístico
desmesurado en la Costa del Sol Occidental. Actualmente, los proyectos urbanísticos de
esta comarca siguen contando con el escaso caudal del río Genal como solución al
abastecimiento de agua. GRUNSBER trae a Estepona el concepto de la “Nueva Cultura del
Agua” acuñado en la Universidad de Zaragoza y manejado como base de la lucha contra la
política hiper-desarrollista de la Costa del Sol.
En 1995 con el GIL recién llegado a la alcaldía, y recién superada la crisis de la
construcción de los últimos años, se produjo un gran incendio en la zona del actual parque
SELWO. Inmediatamente salió a la luz pública el proyecto de parque zoológico.
GRUNSBER fue el único grupo social o político que se atrevió a decir en prensa que
ubicar esa instalación en la zona quemada, además de un altísimo impacto ambiental,
suponía una ilegalidad y que el fin último era dedicar esa zona, No Urbanizable, a la
recalificación por suelo residencial. En la actualidad, distintas parcelas alrededor de Selwo
han sido construidas y se proyecta la construcción en otras tantas. Ciertamente, el GIL
marcó un antes y un después en la gestión del ordenamiento territorial de Estepona. Se
crearon las empresas municipales y se eludió el control del pleno municipal. Todos los que
han gobernado después del GIL continuaron con las formas del GIL, aunque revestidas de
cierta apariencia de “legalidad”. El alcalde “de facto” en Estepona durante esa legislatura,
y secretario general del partido GIL, fue José Ignacio Crespo de Lucas, presidente del
Partido Estepona (PES), detenido en la Operación Astapa. En 2006, el gobierno de
Página 2/11
Barrientos, con Crespo compartiendo responsabilidades de gobierno anunció su intención
de reclasificar 600.000 metros cuadrados de los 900.000 que hay en el recinto de ocio
natural «Selwo». Su propio partido, con el presidente de la Junta de Andalucía, Manuel
Chaves (PSOE) a la cabeza, tuvo que impedir esta barbaridad.
En 1998 GRUNSBER denunció ante el Ayuntamiento de Estepona la ilegalidad de
la concesión a una empresa creada “ad hoc” de la gestión de la mayor finca municipal, de
los propios de Estepona, el monte público de Sierra Bermeja, protegido por el Plan
Especial de Protección del Medio Físico de Málaga, como Complejo Serrano. Tras ser
desestimado nuestro recurso en el ámbito administrativo presentamos un recurso
contencioso administrativo ante el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, que en la
actualidad está en fase de conclusiones, esto es, próximo a que se dicte sentencia por parte
de la Sala. GRUNSBER en su demanda pide la nulidad del acuerdo de adjudicación a favor
de la sociedad Los Reales de Sierra Bermeja, S.L. por una larga lista de irregularidades,
que están acreditados en los autos. La cesión, por 35 años, suponía una venta en la práctica.
El canon anual de la concesión, esto es, el pago al ayuntamiento por la concesión, asciende
a 7 millones de pesetas anuales, de los cuales dos tercios podrían abonarse en especie. La
Delegación de la Consejería de Medio Ambiente de Málaga estuvo de acuerdo. El equipo
de gobierno de GIL no consiguió sacar adelante el proyecto. En 2001 la práctica totalidad
del proyecto había desaparecido de la delegación municipal de medio ambiente. En 2003,
el gobierno municipal del PP, gobernado por Rosa Díaz, intentó retomar el proyecto, pero
la contestación social hizo que la Delegación de Medio Ambiente de Málaga se lo pensara
mejor y vetara el proyecto. Rosa Díaz tomó represalias contra el vicepresidente de
GRUNSBER y lo despidió ilegalmente. La señora Díaz es actualmente la única concejal
del partido Estepona 2007 y ha compartido en la actual legislatura responsabilidades de
gobierno con Barrientos (PSOE). En la actualidad, la empresa concesionaria de la gestión
de Sierra Bermeja, Sierra Bermeja S.L., renunció al “derecho” adquirido ante el
ayuntamiento, pero las dos corporaciones comandadas por Barrientos han seguido
manteniendo la idea de privatizar los usos de Sierra Bermeja. Tanto durante la corporación
regida por Rosa Díaz como durante las de Antonio Barrientos la Asesoria Juridica
Municipal ha pretendido a toda costa la validez del acuerdo de adjudicación.
Ese mismo año 1998, GRUNSBER plantea un contencioso-administrativo contra la
empresa Longside Limited que mantiene cortada la vía pecuaria de la Vereda del Camino
de Igualeja a la altura del vado del río Castor (Cortijo San Francisco). El juzgado falló a
favor de GRUNSBER. Ningún gobierno municipal de Estepona se ha preocupado de que
se cumpla la sentencia judicial. A finales de ese año GRUNSBER decide participar en la
fundación de la federación ecologista “Ecologistas en Acción” y meses más tarde se decide
una escisión. El grupo comarcal de Ecologistas en Acción se denominará “Sierra Bermeja”
y GRUNSBER se dedicaría a labores exclusivamente naturalistas. Ecologistas en Acción –
Sierra Bermeja toma el relevo de GRUNSBER en las labores ecologistas comarcales. En
este sentido, reivindica públicamente con notas de prensa la restitución del Camino de
Igualeja en los años 2000 y 2003.
A partir de 1999, Ecologistas en Acción – Sierra Bermeja no ha dejado de llamar la
atención sobre el sinsentido de la expansión urbanística completamente desordenada, a
gusto de los promotores venidos de todas partes. Quien paga, manda. Si hay que cambiar la
norma legal, se cambia. Así, en 2003, Estepona ya había cambiado su PGOU en más de 70
unidades de ejecución y se ha perdido toda identidad como pueblo. Los recursos naturales
y culturales del municipio están prácticamente sepultados bajo innumerables
Página 3/11
urbanizaciones a lo largo de los 21 kilómetros de costa. Sólo quedan libres algunos retazos
muy pequeños, como la duna de Casasola. Aparejado a la bonanza económica producida
por la burbuja inmobiliaria en continuo crecimiento, la nómina municipal ha ido creciendo
paralelamente. Todos los partidos que han pasado por el gobierno municipal (PSOE, PP,
PA, IU, GIL, PES, Estepona 2007) han colocado a sus allegados, votantes, familiares…
hasta completar una nómina que supera los 1.300 trabajadores entre el ayuntamiento y las
empresas municipales que, a fin de cuentas, cobran de la misma caja (53 millones de euros
anuales). A los cargos de confianza, salvo honrosas excepciones, les blindan contratos de
alta dirección antes de que el concejal que los nombró abandone el cargo por cambio de
gobierno. Siguen cobrando de la cosa pública. Para cobrar hay que conveniar suelo. Si no
entra dinero de los convenios urbanísticos en las arcas municipales, no hay paga. El gasto
por nómina municipal llega a ser el 95% del presupuesto del ayuntamiento. Hay que tragar
por lo que sea. La situación se hace obviamente insostenible.
En 1999 el GIL no alcanza la mayoría absoluta y se establece un pacto de gobierno
cuadripartito: PSOE-PP-PA-IU. Los cabezas de lista compartían responsabilidades, por
acuerdo, en materia de urbanismo. Eran Antonio Caba (PSOE), Manuel Sánchez Bracho
(PP), Rafael Montesinos (PA) y Antonio Murcia (IU). Durará poco. El alcalde es Antonio
Caba, que acaba dimitiendo por problemas con la justicia y le sustituye su amigo y
compañero Antonio Barrientos, candidato independiente en la lista del PSOE. Durante el
gobierno de Caba, el jefe del gabinete de alcaldía es José Flores. En 2001 ha desaparecido
el GIL y sus concejales se han repartido entre el grupo mixto y la integración en el PP. Se
produce una moción de censura y pasa a gobernar Rosa Díaz (PP) en compañía de cuatro
ex – concejales del GIL, ahora en el grupo mixto. Los tres ex–gilistas restantes, entre ellos
José Ignacio Crespo y Juan Manuel Rodríguez, que van a formar el Partido Estepona (PES)
antes de que acabe la legislatura, permanecen en la oposición en el grupo mixto. Como
compensación al cabeza de lista del PP, Sánchez Bracho, que fue vetado como alcaldable
por los ex-gilistas, se le nombra presidente de la Mancomunidad de Municipios de la Costa
del Sol Occidental. En el gobierno de Díaz, el concejal delegado de urbanismo es el actual
concejal y líder del PP, Ignacio Mena.
Asociado a la gran expansión urbanística, los desmanes contra el medio ambiente
se multiplican. Se borran cursos fluviales. EeA-Sierra Bermeja denuncia en 2000 al
Ayuntamiento de Estepona y la promotora Costalita, por las fuertes matarrasas en el cauce
bajo del arroyo El Saladillo, junto a la urbanización Paraíso Barronal, en una zona que hoy
se propone como lugar a proteger. En los últimos años se ha denunciado en foros de
Internet propios y ajenos la situación dislocada de la minería a cielo abierto de áridos
(canteras), de las que el propio ayuntamiento ha llegado a negar su evidente existencia en
el municipio (no constan).
El mismo año 2000 el ayuntamiento firma un convenio con la empresa Sun Farm
S.A., propietaria de una parcela de 2.132.625 metros cuadrados, presuntamente irregular
que queda sin denunciar. Se redacta desde la delegación de urbanismo un “plan parcial así
como la modificación de elementos del Plan General de Ordenación Urbana , requisitos
necesarios para que se pueda contar con una edificabilidad de 65.000 metros cuadrados y
tenga los usos hotelero, residencial unifamiliar, residencial tipo pueblo mediterráneo y
otros usos compatibles”. Hoy, la finca pertenece a la empresa Aifos, que tiene limitada la
construcción, pero sigue vendiendo viviendas sobre plano. EeA-SB lo ha denunciado
(2008) en los medios directamente al actual concejal de urbanismo, Rafael Duarte (PSOE),
y en su página web. También se denuncian otros proyectos preparados para zonas
Página 4/11
forestales de alto valor ambiental (Pinar de Nicola), que nunca llegaron a prosperar.
Anteriormente, a finales de 2006, EeA-SB había denunciado lamentable estado en que se
encontraban las 8 Zonas de Interés Comunitario de la Unión Europea (en adelante ZEC),
antiguos Lugares de Interés Comunitario (LIC), del municipio. Y entre los peligros que
acechan a las ZEC tienen especial importancia la agresión a los ZEC fluviales, 5 en el
municipio, por motivos de la expansión urbanística y la “defensa de riberas” con escollera
de cantera. Las promociones Sierra Dorada (Aifos) y Pinar de Nicola (La Perla Living)
afectaban directamente a la ZEC del río Castor. En febrero de 2007 EeA-SB promueve la
firma de un “Manifiesto por los ríos de Sierra Bermeja” y lo publicita a través de su
espacio web.
En 2003 vuelven a celebrarse elecciones. EeA-SB manda un documento con sus
propuestas a todos los grupos que concurren al plebiscito: PSOE, PP, PES, IU-LV-CA y
PA. Tras el evento, un extraño pacto de gobierno lleva a Barrientos, nuevo alcalde, a
gobernar en coalición con José Ignacio Crespo (PES) y Antonio Murcia (IU). El jefe del
gabinete de alcaldía vuelve a ser, hasta su encarcelamiento por implicaciones en el caso
Astapa, José Flores Simón. Tras 100 días de gobierno, se le envía una carta al alcalde. Era
previsible la callada por respuesta. En dicha carta, en el primer punto se le dice:
1º. ORDENACIÓN URBANÍSTICA. Próximos a la revisión del PGOU no podemos
dejar de llamar la atención sobre el principal problema ambiental del municipio de
Estepona: la política urbanística, pasada, presente y, seguramente, futura. El caos
urbanístico es claro y manifiesto. El Ayuntamiento de Estepona es esclavo gustoso de
promotoras urbanísticas, que campean a sus anchas sin limitación efectiva de ningún
tipo, y especuladores, ya que los convenios urbanísticos y las licencias de obra suponen
la única solución que nuestros representantes políticos son capaces de ver para afrontar
una nómina de trabajadores disparatada y el clientelismo político, además de otros
intereses menos claros. Todos los partidos políticos en Estepona están vinculados, a
través de sus representantes o altos cargos, a negocios urbanísticos privados o públicos.
Muchos recursos naturales y económicos de este municipio están siendo definitivamente
sepultados por una urbanización carente de planificación efectiva –más de medio
centenar de modificaciones del PGOU y una falta total de policía en construcciones
ilegales-, incontrolada, insostenible y falta de toda previsión. Tanto el sistema agrícola
como los dominios públicos: riberas, vías pecuarias y caminos tradicionales y litoral
corren riesgo inminente de desaparición irreversible. ¿Cómo piensa el equipo de
gobierno afrontar la situación que se nos plantea?
En lugar de atender a nuestros requerimientos, a finales de 2005 el gobierno de
Barrientos, incluso, intentó sortear las restricciones que impondría la modificación de la
Ley de Ordenación Urbana de Andalucía (LOUA) tratando de aprobar, dos días antes de su
entrada en vigor, 8 convenios urbanísticos que le hubieran reportado 24 millones de euros
al ayuntamiento, en un total de 13 asuntos urbanísticos llevados a pleno. Afortunadamente,
no le funcionó la treta y no prosperó el intento. Se llegó a hablar de un millón de metros
cuadrados de suelo a recalificar como urbanizable. Su propio partido le paró los pies para
no caer en la incoherencia de hacer una ley y vulnerarla sin que siquiera darle tiempo a
entrar en vigor.
Ecologistas en Acción – Sierra Bermeja pidió en 2.005, en escrito oficial al
entonces concejal de medio ambiente, Juan Manuel Rodríguez (PES), información sobre el
estado administrativo de las canteras de Estepona. No hubo contestación. Años antes,
durante la corporación anterior (2001-2003), se había comunicado verbalmente al servicio
de medio ambiente del ayuntamiento de Estepona y al jefe de la patrulla comarcal del
SEPRONA, de la Guardia Civil, la situación presuntamente irregular del sector minero en
Página 5/11
la comarca. No se observaron reacciones. Las canteras suponen una actividad extractiva,
minera, básica para el crecimiento urbanístico y crecen al ritmo que la demanda urbanística
impone. Las canteras en Estepona han sido hasta ahora un tema tabú y su control lo ha
ejercido en el municipio, entre 1995 y 1999 y con Jesús Gil Marín en la alcaldía, Juan
Manuel Rodríguez Ortega (GIL), como concejal de medio ambiente, y su correligionario
Santiago R. Plan, director de área de medio ambiente en época GIL; después el actual
alcalde accidental, Rafael Montesinos (PA), entre 1999-2001; luego el ex–concejal del PP
Miguel Ángel López (2001-2003); otra vez Juan Manuel Rodríguez (2003-2007), ahora
con el PES y, desde entonces, la concejal Lina Rivas (PA). En 2.003 algunas de las
canteras de Estepona “no existían” para el ayuntamiento aunque llevaran años
funcionando. En este sentido, en el mismo escrito de 2003 enviado al alcalde, se dice en su
punto segundo:
2º. CANTERAS Y OTRAS EXPLOTACIONES MINERAS. La proliferación y
desorganización de las explotaciones de áridos resulta cada día más asfixiante. Las
empresas del sector (canteras, graveras, cementeras, escombreras, plantas asfálticas…)
son en su gran mayoría ilegales, ya que carecen de la documentación requerida por la
ley, especialmente de licencia de apertura del ayuntamiento y estudio de impacto
ambiental. Valiosísimas zonas del municipio están siendo destruidas por instalaciones
ilegales. ¿Qué piensa hacer esta corporación al respecto?
Juan Manuel Rodríguez es familiar de segundo orden de los dueños de la principal
empresa minera local Ortega Vela S.A. –ORVESA-. En los últimos años, la empresa
minera Carmín Floria, S.L., con canteras presuntamente ilegales en Estepona, ha
colaborado con la delegación de fiestas del ayuntamiento de Estepona con sus vehículos
todoterreno publicitados con el logotipo y el nombre de la empresa arrastrando las carrozas
en las distintas cabalgatas de las fiestas esteponeras (fue publicado en 2006 en un foro de
internet). Nadie ha podido aún saber oficialmente el estado de legalidad de las canteras en
Estepona hasta hoy. Nadie se ha expresado públicamente ni se ha visto que se intente poner
orden en el sector, salvo muy raras excepciones de última hora, en 2008, desde la
delegación de urbanismo de Estepona, dirigida por Rafael Duarte (PSOE).
En 2006 está en construcción un edificio en una parcela “hotelera” que vulnera la
ley de costas. Lo edifica la empresa PRASA entre la avenida costera y el mar, se eleva por
encima de lo que la licencia municipal le permitía. La federación malagueña de Ecologistas
en Acción, a propuesta del grupo comarcal de Estepona selecciona este lugar para izar la
bandera negra de ese año. En 2007, tras las presiones sociales y políticas, y ante las
perspectivas electorales, el candidato a la alcaldía Barrientos se compromete a derribar el
edificio ilegal. El Consistorio entregará a la empresa unos 15.000 metros cuadrados más de
techo en Arroyo San Antón, ubicado en la zona del río Velerín, en primera línea de playa,
zona en la que Prasa ya cuenta en propiedad con unos terrenos que contarían con unos
10.000 metros cuadrados de techo, con lo que el volumen total podría acercarse a los
25.000 metros cuadrados de techo. Pero lo curioso del caso es que en esta ocasión y con el
traslado de volumen de construcción a los terrenos de Arroyo Antón, la constructora pasa a
disponer de suelo residencial y no hotelero como el que se contemplaba en la licencia del
edificio a derribar. Aparte, la empresa también recibirá en la parcela en la que actualmente
se ubica el edificio a derribar entre seis mil y siete mil metros de techo. Todo esto lo
publica el propio periódico local “El Periódico de Estepona”. Actualmente el presidente de
PRASA está acusado en la Operación Astapa.
Página 6/11
En la primavera de 2006, la federación malagueña de Ecologistas en Acción
presentó alegaciones a un Plan de Ordenación del Territorio (POT) de la Costa del Sol
Occidental que quería ser el instrumento de la Junta de Andalucía para poner orden en la
expansión urbanística de la zona. No se quería acabar con el documento, sino mejorarlo
para que fuera un mejor instrumento que asegurara la consecución de los objetivos que
decía tener sobre el papel y con los que estábamos, en general, de acuerdo. El alcalde
Barrientos presentó un recurso contra el POT ante los tribunales alegando que dicho
planeamiento lesionaba gravemente los intereses de Estepona. Fue uno de los tres alcaldes
del PSOE que recurrieron el documento: los de Estepona, Mijas y Ojén. Barrientos
entendía que el plan “comprimía” el desarrollo de Estepona porque reservaba un área al sur
del vial de conexión con la AP-7, donde el alcalde tenía prevista la expansión urbana de la
ciudad, y tampoco permitía pasar a urbanizable algunos núcleos diseminados. Además de
los tres alcaldes socialistas, también votó en contra del POT el primer edil de Casares, Juan
Sánchez, de IU. Casi más sorprendente que el voto en contra de los tres alcaldes socialistas
fue la abstención del representante de la Diputación de Málaga, Francisco Fernández
España, número 2 del PSOE en la provincia, justificando su actitud como representante de
la Diputación para que ésta mantuviera la neutralidad en un asunto en el que no había
acuerdo entre los municipios. También se abstuvo el alcalde de Istán (IU).
Afortunadamente , la Junta de Andalucía no atendió a los requerimientos de estos alcaldes
y entendió, según la prensa, que todas las impugnaciones obedecían a “intereses
particulares” frente al interés general de reservar espacios verdes y libres.
Al final de esa legislatura, en 2006, el concejal de medio ambiente del
ayuntamiento de Estepona, Juan Manuel Rodríguez Ortega (PES) y el delegado provincial
de la Consejería de Medio Ambiente, Ignacio Trillo Huertas, pretenden hacer una especie
de canje que hubiese sentado un peligrosísimo precedente en el territorio nacional: todas
las vías pecuarias al sur de la autopista AP-7 por una faja de terreno en monte de propios,
de características forestales para “crear un corredor ecológico” que obviamente no hace
falta crear, pues es una solemne estupidez crear un corredor verde en el seno de una finca
forestal. La diferencia principal entre estos dos bienes públicos es que las vías pecuarias,
gestionadas por la Junta de Andalucía, no pueden ser enajenadas, vendidas, cedidas, etc.
por el ayuntamiento de Estepona, pero las vías pecuarias cedidas al ayuntamiento a cambio
de terreno municipal sí pueden ser puestas a la venta por el ayuntamiento, puesto que sería
un terreno municipal, administrado por el propio ayuntamiento. Ya habría una barrera legal
menos a la expansión urbanística. Numerosos colectivos reaccionan firmando un
manifiesto “Por las vías pecuarias de Estepona”, impulsado por EeA-SB y publicado en
todas las webs de los participantes (ecologistas, ciclistas, grupo político Convocatoria,
plataforma socio-cultural Rosas Rojas…).
Tras las elecciones de 2007, vuelve a gobernar Barrientos. Esta vez en pacto con
PA, IU y, por fin, Estepona 2007. Todos los líderes de estos partidos habían pasado antes
por responsabilidades de gobierno en distintas o las mismas legislaturas, en éstos u otros
partidos. Igual ocurre con la oposición, formada ahora por el PP y el PES.
En el último decenio, la crisis social que atravesamos afectó al movimiento
ecologista local. De modo que ha habido grandes proyectos a los que no ha habido
capacidad de contestar directamente. Tales son los casos de Valle Romano o La
Resinera y muchas otras promociones de menor rango, que sobrepasaron ampliamente
la capacidad de respuesta inmediata de Ecologistas en Acción – Sierra Bermeja. El caso
Página 7/11
de La Resinera es especialmente grave. El equipo de Barrientos tenía previsto anunciar
en estos días la firma de otro polémico convenio con representantes de la Casa Real
Saudí para construir 4.000 casas en el municipio, concretamente en la zona El Paraíso,
próxima a los límites de La Resinera. El diario sur publicó noticias sobre el asunto en
marzo de 2008. La Resinera es una valiosísima y gigantesca finca forestal (65 millones
de metros cuadrados) que el Gobierno libio posee, a través del Lybian Arab Foreign
Bank, en los términos de Estepona, Benahavís, Júzcar y Pujerra, en el valle de
Guadalmansa, en el mismo corazón de Sierra Bermeja. El POT de la Costa del Sol
Occidental que Barrientos rechazó, redujo las pretensiones del gobierno libio en un 80%
la edificabilidad (de las más de 2500 viviendas pretendidas, se limitó a no más de 500)
en una parcela de cinco millones de metros, parte de la finca de cerca de 7.000
hectáreas. Por su parte, Valle Romano es la mayor urbanización con campo de golf de
Estepona, ubicada en el valle bajo de Guadalobón, y representa “el proyecto urbanístico
más importante de la Costa del Sol” (150 hectáreas), según la propia compañía,
controlada en su totalidad por la entidad de ahorro guipuzcoana Kutxa. El proyecto está
valorado según, la prensa, en unos 100 millones de euros.
Alarmados por el avance asolador de la urbanización, Ecologistas en Acción, desde
sus grupos Sierra Bermeja y Grupo de Trabajo Valle del Genal, decide impulsar un
proyecto de defensa de Sierra Bermeja. Su protección efectiva supondría un freno a todas
las grandes agresiones provenidas del crecimiento urbanístico alocado. En Estepona los
peligros vienen desde las grandes urbanizaciones comentadas y el viejo proyecto de
sustraer el cauce del río Genal para abastecer la costa, esta vez disfrazado de trasvase al río
Padrón, Zona de Especial Conservación de la Unión Europea. Desde 2005, conscientes del
valor ambiental de Sierra Bermeja, elevadísimo a nivel mundial, y alejados de complejos,
los ecologistas decidimos impulsar sin reservas la idea de hacer de Sierra Bermeja un
parque nacional. Lo publicitamos en foros públicos y privados, ganando simpatizantes en
cada lugar donde presentamos la idea. A finales de 2007, se presenta el proyecto a la
sociedad en una jornada que da nombre a la campaña de protección: Sierra Bermeja,
Parque Nacional. En esta jornada se forma la Plataforma Sierra Bermeja, Parque Nacional,
formada por entidades sociales y políticas y con el respaldo de profesores de 5
universidades distintas de todo el país. Inmediatamente se registra la solicitud de
protección de Sierra Bermeja como parque nacional, fundamentada con toda una batería de
documentos técnicos, en la subdelegación del gobierno de Málaga. A día de hoy, tanto el
área de medio ambiente de la Diputación Provincial de Málaga como la Delegación
Provincial de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía han mostrado su
interés por el proyecto.
Tampoco, aunque se llamó la tención sobre el problema a mediados de los 90, se ha
respondido adecuadamente a un problema tan complejo y tan actual como el de los
diseminados en terreno rural, muchos de ellos completamente ilegales, donde se han
construido hermosos palacios que nada tienen que ver con el mundo rural. En este asunto,
el interés común de los pequeños propietarios les ha hecho tratar a todas estas propiedades
por igual, denominándolas “campitos” y atribuyéndoles a todas un uso rural con
agricultura de recreo, cuando en una buena cantidad de casos esas construcciones distan
mucho de ser rurales y no contribuyen al mantenimiento del entorno rural agrícola, hecho
que sí ocurre con otros muchos casos a los que habría que tratar de forma completamente
distinta. Aún así, el crecimiento de las parcelaciones sin control municipal efectivo alguno
ha multiplicado los problemas ambientales con un laberinto de cableado eléctrico y
Página 8/11
telefónico y pequeños vertederos clandestinos que fueron mapeados y denunciados en
1992 por parte de GRUNSBER. El efecto barrera creado por centenares de kilómetros de
vallados demenciales de las fincas, obligatorios según el propio PGOU ha hecho del campo
un auténtico laberinto donde es no es fácil orientarse.
Pero, sin duda, ha sido la campaña de Banderas Negras de Ecologistas en Acción la
principal plataforma de denuncia de la situación urbanística litoral en Estepona. Desde
2004, cada año, EeA-SB ha denunciado sistemáticamente la situación de desastre
urbanístico. Concretamente en estos puntos:
1 . Playa de Baños o Casasola . Punto Negro 2004 Arroyo destruido y ensolado con piedra de
cantera en Hotel Marriot’s. Punto Negro 2008 La red de saneamiento integral va por la zona
intermareal, de modo que llega incluso a ser cubierta por el mar y atacada por el oleaje. Además se
han detectado diversos puntos de vertidos de aguas negras, afluentes de jardinería y tuberías de
drenaje directamente a la playa o a los arroyos, como al Arroyo de Casasola o de Baños. En la Punta
de Baños, las construcciones llegan al mar y están defendidas por escollera. Esta zona va a ser
propuesta como Reserva Integral Marítimo-Terrestre en las próximas semanas.
2. Playa del Saladillo (Arroyo de Taraje). Punto Negro 2004 Arroyo totalmente destruido por la
Confederación Hidrográfica del Sur. No han dejado vegetación alguna o vida.
3 . Guadalmansa. B andera. Negra 2007 Proyecto de urbanización de la llanura de inundación del
río Guadalmansa (Zona de Espacial Conservación – ZEC – de la Red Natura 2000). Se pretende
hacer un puerto interior en esta zona de alto interés ecológico.
4. Playa del Padrón. Bandera Negra 2006 por la construcción de un centro comercial, ampliación
en construcción del hotel Kenpinski, que pretende ocupar en un futuro próximo zona de dominio
público y pondrá en peligro por ocupación el LIC del río Padron. Bandera Negra 2008 por vertido
de aguas fecales en varios puntos de su desembocadura.
5 . Playa de Punta la Plata. Bandera Negra 2006, por la construcción ilegal incumpliendo la ley de
costa a menos de 20 metros con la destrucción de un yacimiento paleontológico. Además, existe un
proyecto de regeneración de playa que afectaría letalmente a la población de posidonia más
occidental del Mar Mediterráneo (LIC de los fondos marinos de Estepona). Punto Negro 2007
Eliminación de un eucaliptal, para construcción, que retenía el suelo y un yacimiento paleontológico
en una zona que obtuvo una bandera negra en 2006 por urbanizar sobre este yacimiento. Punto
Negro 2008 Una de las zonas más biodiversas del litoral esteponero. Son tradicionales los vertidos
de aguas negras por emisarios submarinos y de afluentes por las construcciones colindantes,
incluido el centro comercial Carrefour. El saneamiento integral está en la zona intermareal, donde es
batido por los temporales invernales.
6. Playa de la Rada. No es designada por escrito como bandera negra en 2006, pero el caso es tan
flagrante que se elige el edificio de Prasa, en construcción en la zona oeste de esta playa, como
símbolo en la provincia de Málaga del desastre urbanístico en el litoral y se iza allí la bandera negra
por primera vez en Esetpona, un municipio que viene siendo el que más banderas negras y puntos
negros acumula en toda la provincia. Es la bandera negra provincial de 2006. En esta playa, la
más populosa del término municipal, pues está delante del centro urbano de la ciudad, está plagada
de impactos, especialmente debidos al vertido continuo de aguas negras al arroyo de Calancha. Está
dotada de banderas azules y Q de calidad, galardones sin validez ambiental, desde hace varios años
y también de banderas negras (punto negro 2007 y bandera negra 2008). El hecho de tener justo
delante la única Zona de Especial Conservación (ZEC, antiguo Lugar de Interés Comunitario –LIC-)
exclusivamente marina de la Unión Europea (Red Natura 2000) en la comunidad andaluza hace que
esta playa tenga más valor y que las agresiones sean más perjudiciales contra el medio ambiente.
7. Puerto de Estepona. Bandera Negra 2006 por el proyecto de ampliación del puerto deportivo,
siendo el culpable de la erosión del litoral esteponero a Oeste de dicho puerto, que podría afectar al
LIC de los fondos marinos de Estepona. Bandera Negra 2007 y 2008.
Página 9/11
8. Playa del Cristo. Punto Negro 2006 Por una nueva promoción en la línea de las anteriores en
uno de los pocos acantilados del municipio, con lo que todo él quedará sepultado bajo los ladrillos.
Un hotel (H10) pegado a la playa con una gran escollera sobre la playa y un punto de vertido de
aguas negras en el chiringuito Bartolo.
9. Arroyo Hornacinos de Poniente. Punto Negro 2008 Se construye una urbanización sin respetar
el dominio público marítimo-terrestre.
10. Playa Guadalobón: Bandera Negra 2004. Escollerado, puntos de vertidos de aguas fecales y
de jardines, dos nuevos hoteles NH10 y Elba con escolleras gigantescas a pie de playa, uno de ellos
con eliminación de acceso a la playa. Bandera Negra 2007 Una nueva urbanización al pie de la
playa, a escasos metros del nivel de la pleamar, en uno de los últimos tramos de costa acantilada de
Estepona.
11. Urbanización Playa Azul (Guadalobón). Punto Negro 2006 Una escollera a nivel del mar no
deja ni pasar con marea baja (casa “Blanca Azul”). Punto de vertido de aguas negras con una tubería
de hormigón de más de 1 metro de diámetro. Toda la zona de poniente está a menos de 8 m. de la
línea de pleamar. Muchos carteles de zona privada en dominio público marítimo-terrestre.
12. Hotel Elba Spa (Guadalobón). Punto Negro 2006 Una gigantesca escollera a pie de playa
(menos de 10 m. a la línea de pleamar). Tubos de unos 60 cm. de diámetro de drenaje de jardines
con residuos de abonos químicos y fitosanitarios.
1 3 . Playa de Arroyo Enmedio. Bandera Negra 2006 Por la nueva urbanización en construcción
en primera línea de playa al borde e Arroyo Enmedio (menos de 20 m). Una escollera a menos de 20
m de la línea de pleamar hasta a menos de 6 m de la pleamar en la zona más occidental de esta
playa. Bandera Negra 2007 Nuevas urbanizaciones están acabando con las desembocaduras de los
arroyos Vaquero y Enmedio. Además, estos arroyos llevan muchas partículas en suspensión
procedente de canteras ilegales situadas en los márgenes de estos arroyos unos pocos kilómetros río
arriba. Punto Negro 2008 Vertidos de áridos de canteras, con la consiguiente alteración de los
sedimentos aportados al mar. Se han presentado alegaciones a nuevos proyectos de canteras en la
zona.
14. Torre de Arroyo Vaquero – Roquero de Arroyo de La Galera (Estepona). Punto Negro
2006 Una inmensa escollera al borde del mar defiende los chalets en primera línea de playa entre los
roquedos que limitan esta cala. Rompe la línea de playa.
15. Playa de la Galera – Urb. Buenas Noches- Piedra de La Paloma. Bandera Negra 2004
Agresión bestial al litoral, con un escollerado que se come la playa y sobre el que va un paseo
marítimo. El arroyo de la Galera ha sido destrozado, perdiéndose las poblaciones naturales que
vivían alrededor de la desaparecida laguna de la desembocadura. Varios puntos con vertidos de
fecales y aguas de filtrado de jardines directamente a la playa. Punto Negro 2006 Varios tramos de
escollera. El último tramo de escollera, de no menos de 400 m de longitud. Punto Negro 2008
1.000 m de playa. Una escollera de 800 m. de largo por 10-12 m de ancho, que parece proteger la
tubería de la red de saneamiento integral que ya una vez destruyó un temporal, ha eliminado
completamente la playa en algunos puntos (Estepona). La obra la realizó el Ministerio de Medio
Ambiente y ha reducido a la mitad (30 m) la anchura máxima de la playa en el término municipal de
Casares.
El tramo de costa comprendido en el municipio de Estepona se encuentra en franco
estado de deterioro, quedando sólo unos pocos hitos libres de masificación urbana. En
ningún momento se ha solucionado ninguno de los problemas que llevó a otorgar banderas
negras entre los años 2004-2008. Así, podemos asegurar que el 90% del litoral oriental de
Estepona está ocupado por urbanizaciones que llegan hasta a asentarse en dominio público
marítimo-terrestre e incluso por debajo del nivel de pleamar en algunos casos. Sólo resisten
en este tramo las zonas de dunas de Casasola, Punta del Saladillo y la desembocadura de
Guadalmansa. Conscientes del valor relíctico de estas zonas, desde Ecologistas en Acción
Página 10/11
se propone en 2006 la protección del tramo litoral El Saladillo-Matas Verdes, 3 Km de
litoral marítimo-terrestre entre las desembocaduras de los ríos Gualdalmansa y
Guadalmina, en el límite oriental del municipio. A través del Grupo de Trabajo Valle del
Genal, Ecologistas en Acción presenta un proyecto ante la Fundación La Caixa, que es
subvencionado por ésta con 40.000 euros y en el que van a colaborar el Instituto de
Desarrollo Regional de la Universidad de Granada y la delegación municipal de cultura del
ayuntamiento de Estepona. La pretensión es publicar un libro que ponga de manifiesto el
valor del espacio y proponer su protección. Se inicia en 2007 y se está concluyendo en
estos días.
En el tramo occidental de Estepona, los escasos hitos que quedaban libres de
urbanización se puede considerar que ya no lo están, pues nuevas urbanizaciones los han
ocupado. La situación en Estepona, es dantesca. El gobierno municipal ha sido el principal
responsable de la degradación litoral, pues no atiende a las necesidades de saneamiento,
lanza y permite iniciativas que degradan el litoral… Sólo se detienen las barbaridades si
algún ciudadano o colectivo denuncia y el asunto va más allá de las fronteras malagueñas
en prensa autonómica, estatal… Si la noticia no sale de la comarca, no se le hace ni caso.
Con todo, podemos considerar que la responsabilidad está muy repartida, aunque
los delitos los hayan cometido personas concretas. No se puede considerar que el gobierno
intervenido en junio de 2008 sea culpable único de la situación a la que se ha llegado, pues
todos los partidos de la oposición han participado de esta política urbanística o han mirado
para otra parte ante las ilegalidades cuando no han participado de las gestiones. Lo lógico
es pedir responsabilidades a los representantes políticos y técnicos implicados y depurar
todas las responsabilidades posibles, pero sin olvidarse de la responsabilidad moral de la
ciudadanía.
Medioambientalmente se han hecho daños realmente irreparables. Sólo queda
desear y vigilar que los próximos administradores municipales tengan una visión y una
práctica política de acuerdo con el desarrollo sostenible y el cuidado de los recursos
ecoculturales de los que somos depositarios. Es necesario y urgente devolver al municipio
la proporción posible del estado natural previo a la apisonadora urbanística.
Ecologistas en Acción – Sierra Bermeja
21 de junio de 2008
Página 11/11
ESTEPONA: SITUACIÓN URBANISTICA Y ACCIÓN ECOLOGISTA
42008v11UTC06bThu, 26 Jun 2008 23:11:46 +0000UTC 1, 2007 por alova










